El edificio se enfrenta con su comprometida situación intentando integrarse al muro y macizo rocoso sobre el que se levanta, en vez de hacerlo al pueblo tradicional que se alza detrás.
La fachada de pizarra del lugar envuelve una compleja estructura porticada. El apoyo de ésta sobre el macizo de pizarra inclinado hacia el mar, exigió la perforación de profundos anclajes y el uso de cementos expansivos.



