La Escuela de Policía de Cataluña se ubicó en las afuera de Mollet del Vallés en un solar ocupado anteriormente por un reformatorio. El terreno era de grandes dimensione y estaba limitado por una carretera, por una autopista y por terrenos de labranza; lo atravesaban una riera y el trazado de las vías del ferrocarril.
La idea principal del proyecto de la nueva Escuela de Policía fue disponer los edificios con la finalidad crear un campus de carácter universitario y abierto en contraposición de la forma cerrada de un cuartel.
Así, la Escuela se organizó según un esquema de recinto abierto enmarcado por el entorno natural. Frente a los edificios existentes residenciales se dispusieron los edificios de aulas-biblioteca-auditorio y un gran polideportivo. Entre éstos y aquellos se construyó una gran plaza rodeada de pérgolas y espacios ajardinados; junto a la plaza se dispuso el edificio de Gobierno como pieza central del campus.
El edificio de aulas-biblioteca-auditorio y el conjunto del polideportivo se alinearon a un espacio de circulación similar a una rambla que acababa en el edificio de la piscina cubierta. La rambla se previó elevada con respecto a una pista de atletismo por lo que actuaba como mirador a la vez que como paseo.










