Pavellón Tiro Olimpico Barcelona 92

El comité Olímpico de Barcelona (COOB) escogió la nueva Escuela de Policía como sede de las pruebas del tiro Olímpico de precisión y al plato para Barcelona 92. Las recién acabadas instalaciones, tanto residenciales como servicios de la Escuela, resultaban adecuadas y solo era necesaria la construcción de las diversas galerías del tiro de precisión (de 10 metros, 25 metros y 50 metros) y la instalación, al aire libre, del tiro al plato. Galerías de tiro que una vez acabadas las olimpiadas, completarían las instalaciones de la policía catalana.

El terreno estaba limitado y cruzado por líneas continuas de circulación de vehículos, vías férreas y corrientes de aguas que encerraban, al cruzarse, tres parajes: en el extremo norte se dispuso la Escuela de Policía, el central era casi plano con un desagüe natural hacia una riera bordeada de árboles; el situado en el extremo Sur tenía el inconveniente de tener como límite la autopista que producía un tremendo ruido de fondo; grave inconveniente por cuanto debía albergar el silenciosos mundo del tiro al plato.

Entendimos el territorio como un plano abstracto que contenía líneas de borde, líneas que se cruzaban, líneas de circulación, líneas de vegetación, líneas de caminos, de senderos etc. El trazado de nuevas líneas apoyadas sobre las existentes permitió fijar el soporte de las nuevas instalaciones en el lugar adecuado. Así, la prolongación de las rambla de la Escuela de Policía mediante una pasarela –puente sobre la riera, permitió plantear el tiro de precisión como una gran plataforma inclinada; plataforma que sería el soporte abstracto de los distintos episodios del tiro de precisión. La pasarela-puente contactaba con la parte alta de la plataforma y ésta actuaba como cubierta transitable de las galerías de 10 y 25 metros. En la parte baja se situó la galería de 50 m. con el gran volumen de sección triangular de la sala de finales. Se prestó gran atención del diseño de las diferentes galerías con los elementos acústicos de separación y protección.

Desde el centro de la plataforma, como continuación del desagüe general, se trazó una línea que se convirtió en “el paseo del tiro”; este paseo estructuraba, más allá de las vías del tren, las pistas del tiro al plato. La reducción del sonido producido por los vehículos de la autopista obligó a un tremendo rebaje de las tierras para ubicar las diferentes pistas. Como fondo de las pistas se diseñó una zona boscosa que cerró toda la intervención.