Museo del mar de Chile

En el magnífico marco de la ciudad de Valparaíso se propone la construcción de un complejo cultural y de ocio entre los que destaca el Museo del Mar de Chile.

La propuesta urbana y arquitectónica consiste en agrupar una serie de edificios a lo largo (y a los dos lados) de la vía férrea que une Valparaíso con Viña del Mar, más allá del muelle Baron, junto a la zona llamada de la Tornamesa.

Una larga rampa peatonal de más de 800 metros, actúa como eje vertebrador a lo largo de la cual se han dispuesto los edificios. La rampa se va elevando suavemente desde muelle Baron hasta pasar por encima de las vías férreas descendiendo hacia la zona de las playas. En su paso sobre las vías, se ensancha formando un plano horizontal que intercede con los edificios citados y constituye una inmensa plaza pública desde donde se accede a los mismos.

El Museo del Mar está constituido por un volumen marcadamente lineal que, en su parte posterior se apoya en la rampa peatonal constituyendo, en esta zona, un gran vacío que actúa como acceso-hall-distribuidor y en el que convergen todas las circulaciones. La parte delantera del edificio, se enfrenta al mar con una fachada recortada dando lugar a tres cuerpos que se presentan al exterior con aspectos y texturas diferentes y que responden a las distintas partes del programa.

El proyecto modifica la línea continua del litoral y la adapta (con las debidas protecciones) a esas formas quebradas del edificio con lo que el mar se introduce en él estableciéndose, de esta manera, un estrecho vínculo entre el visitante y el agua.

En uno de esos cuerpos se prevé un gran oceanario y varios acuarios en los que se recreará la fauna y flora marítima del larguísimo litoral chileno. El oceanario tiene con una altura de agua de 8 metros, una capacidad de unos 9.000 metros cúbicos y tres túneles transparentes que lo cruzarán a diferentes alturas.