Edificio Modernista CosmoCaixa

El proyecto global del Museo de la Ciencia (Cosmocaixa) preveía un cambio de uso en este edificio que denominaremos “edificio modernista”. Antiguamente era la Casa de la Caridad con dos cuerpos de diferente configuración; el más antiguo (1904-1909), obra del arquitecto Josep Domènech i Estepà; más tarde (1940) fue ampliado con una capilla y dependencias conventuales. En el período de 1976 a 1980 estos edificios, ya propiedad de la Caja de Pensiones, fueron objeto de una reforma total, obra de los arquitectos Garcés i Sòria, para realizar el Museo de la Ciencia de Barcelona.

El proyecto que se presenta es una modificación del proyecto presentado en el año 1998.

El proyecto global de CosmoCaixa Barcelona contempla el edificio modernista como un elemento emblemático; como el “portal” de entrada a todo el conjunto del nuevo museo y, por su construcción y estructura alberga las dependencias de uso privado del museo i algunos espacios de uso público que no formen parte de las exposiciones como: la Dirección y la administración, los departamentos de actividades y educativas, el departamento técnico, el V.I.P. el S.A.V.I. y la biblioteca así como los vestuarios y las cocinas, la Seguridad y los monitores: y  finalmente, las dependencias del público propiamente no museísticas: la cafetería y el restaurante. El restaurante se ha ubicado en la planta -1 con iluminación a través de un gran patio con abundante vegetación, con una magnifica nueva cascada de agua y con salida a la calle del Cister. Adyacente al restaurante se encuentra la cafetería situada entre las bóvedas de cimentación del edificio y con acceso directo a la plaza de la Ciencia.

Es importante destacar las nuevas aberturas de la cafetería a la plaza de la Ciencia que se han realizado sustituyendo el muro de carga de la cimentación que cerraba este espacio por elementos estructurales metálicos y vidrieras que iluminan la cafetería. Desde la plaza de la Ciencia es posible visualizar esta fachada a Sur-este con arcos, grandes ventanales y elementos de filigrana típica “modernista” de este edificio, que gracias a la intervención realizada es ahora visible desde la plaza de la Ciencia y desde la calle del Cister.